«El Señor es mi luz y mi salvación» (Sal 26,1)

Fallece en Roma el Cardenal Velasio De Paolis, C.S.

El Cardenal Velasio De Paolis, C.S., falleció en la mañana del 9 de septiembre en la ciudad de Roma, a los 81 años de edad y tras varios meses de lucha contra el cáncer. Su cuerpo fue velado en la capilla de Santo Stefano degli Abissini, en el Vaticano. La misa de exequias fue presidida, el lunes 11 de septiembre, por el Cardenal Angelo Sodano, decano del colegio cardenalicio, en la Basílica de San Pedro.

La biografía del Cardenal Velasio De Paolis, C.S., se puede leer aquí, y una selección de fotografías se puede ver aquí. Se ha puesto a disposición en línea un libro de condolencias.

El cuerpo del Cardenal Velasio fue velado en la capilla de Santo Stefano degli Abissini, en el Vaticano. Asistieron varios legionarios, consagradas, laicos consagrados y miembros laicos del Regnum Christi.

El cuerpo del Cardenal Velasio fue velado en la capilla de Santo Stefano degli Abissini, en el Vaticano. Asistieron varios legionarios, consagradas, laicos consagrados y miembros laicos del Regnum Christi.

El padre Eduardo Robles-Gil, L.C., comentó lo siguiente en el libro de condolencias: «Mi sentimiento hacia él es de respeto y gratitud. El Cardenal se volvió muy pronto un amigo de la Legión y del Regnum Christi. Yo lo pude conocer bien solamente hasta el capítulo general del 2014. Antes lo saludé brevemente en México, cuando nos visitó en 2012. Algunas veces lo busqué para consultarlo ya como director general y siempre manifestó un grandísimo aprecio a la Legión y al Movimiento, buscando en sus consejos el bien de todos. A pesar de su difícil misión, muy pronto se ganó nuestro respeto. Conmigo siempre fue muy deferente. Se hizo amigo personal de muchos legionarios y miembros consagrados. Agradezco al padre Sylvester que, a título personal y de alguna manera de parte de todos, lo visitó con frecuencia durante su enfermedad».

«Profundamente agradecido con Dios por la cercanía que me permitió compartir con el Card. De Paolis en nuestro proceso de renovación. Un hombre sabio, prudente, sencillo, amable y muy unido a Jesucristo; lo transmitía con su sonrisa. Sin duda el Señor nos bendijo con su presencia entre nosotros», escribió Diego de Robina, laico consagrado delRegnum Christi, en el libro de condolencias.

«El Señor es mi luz y mi salvación» (Sal 26,1)

La misa de exequias fue presidida por el Cardenal Angelo Sodano, decano del colegio cardenalicio, en la Basílica de San Pedro.

Cayetana Álvarez, escribió en el libro de condolencias: «Gracias, Cardenal, por acompañar al Regnum Christi en los momentos duros de renovación, escuchando a todos y dando mucho amor a todas las ramas del Movimiento. El Regnum Christi le estará eternamente agradecido por ser como un padre para todos. Dios le bendiga y brille para usted la luz eterna».

«Jesús bueno, de cuyo Corazón nace tu obra, la Legión y el Regnum Christi, gracias por habernos dado a tu fiel siervo, el Cardenal De Paolis, como presencia y guía tuya durante estos años de tanta bendición para nosotros. Llévatelo a tu lado, haz que experimente la plenitud de tu amor, y escucha las oraciones de nosotros por él, como escuchaste las de él por nosotros. Prémialo, buen Jesús, sin medida, por todo lo que hizo aquí en la tierra para hacerte reinar, dale un lugar con tus santos en el cielo, y concédenos encontrarlo de nuevo contigo al final de nuestra peregrinación por esta tierra», oración que compartió el padre Walter Bartnicki, L.C., en el libro de condolencias.

«Supo promover la “conversión” que no alcanzábamos a vislumbrar y creer en el poder y valor de la Gracia que redime la historia y a la vez dirige con su Providencia nuestro futuro hacia la verdad completa. Como colaborador cercano en estos años de “renovación”, vayan mi homenaje y gratitud por su abnegado servicio a la Legión y el Regnum Christiacompañados de oraciones por su eterno descanso en el Señor. Descanse en paz.», escribió el padre Juan Sabadell, L.C.

Cristian Nazer, laico consagrado del Regnum Christi, escribió: «Pido a Dios por el eterno descanso del Card. De Paolis, un hombre de Iglesia que, con su testimonio, me enseñó a amarla con mayor profundidad; un hombre humilde que todo lo hacía por agradar a Dios; un hombre sabio y prudente, que supo armonizar múltiples intereses y suavizar las tensiones mirando siempre el bien mayor; un hombre de gobierno, que supo ser exigente y flexible según las circunstancias. Muchas gracias por su vida y lo que hizo por nosotros. Dios recompense en el cielo sus fatigas y sufrimientos. Descanse en paz».