Ha sido una misión única: El primer apostolado está en casa

Ha sido una misión única: El primer apostolado está en casa

Lourdes Gómez es una chica de Valencia que ha participado un año más en las misiones de Semana Santa de Juventud Misionera. Como todos, en esta ocasión, desde casa, sumándose al #YoMeQuedoEnCasa, pero sin olvidarse de poner al #RCenSalida desde las redes sociales. De estas misiones, Lourdes recalca una palabra: han sido unas misiones únicas, “porque única ha sido la experiencia, únicos los medios y única la forma en la que la he vivido. Ni las misiones en Murcia, ni los pasos de Sevilla han sido, como en años anteriores, mis grandes protagonistas”.

“Son muchos los pensamientos que me vienen a la cabeza después de haber vivido estos días; una Semana Santa tan especial, tan memorable, tan única. Quiero recalcar lo de ‘única’, porque única ha sido la experiencia, únicos los medios y única la forma en la que la he vivido. Ni las misiones en Murcia, ni los pasos de Sevilla han sido, como en años anteriores, mis grandes protagonistas.

He tenido la suerte de participar como responsable de equipo en las misiones online que ha organizado Juventud Misionera. Ha sido este año, cuando he logrado verdaderamente comprender el significado de una frase que, desde pequeña, cuando estaba en el ECYD se me grabó a fuego: “Vayas donde vayas, estás llamado a ser apóstol”. El apóstol es aquel que es enviado a una misión, a servir, a amar, a ser testimonio viviente de quien lo envió: Cristo. Este año no nos ha enviado a Murcia, ni a Sevilla, sino que ha entrado en nuestras casas y ha sido Él quien ha dirigido cada uno de los equipos de estas misiones: mi familia, nuestras familias; recodándonos así que el primer apostolado está en casa.

Los retos diarios, las meditaciones y el testimonio de los misioneros, me han permitido ir más allá de recordar la fecha en la que estábamos y redescubrir el verdadero significado de estos días. Para mí, estas misiones online han supuesto recargar esas “pilas” que, por el cansancio, la rutina y, en ocasiones, la impaciencia de estos días de confinamiento, estaban medio llenas. A pesar de la distancia que nos separa, gracias a Instagram y varios grupos de WhatsApp, hemos estado más unidos que nunca; llegando no solo a Murcia, ¡sino también a México, Argentina o Venezuela!, teniendo en cuenta que, en unas misiones convencionales, no hubiera sido humanamente posible. Y es que, Dios quita, pero cuando devuelve, ¡multiplica!

Vivir estos días con esperanza, con gozo, con la alegría del cristiano que se siente mirado, amado por Cristo y celebra que ha resucitado, ¡qué está VIVO! Sentirse acogido en los brazos de María y profundamente arropada por ella. Todo esto ha supuesto para mí esta Semana Santa tan especial, tan memorable, tan ÚNICA”.

Fuente: Lo+RC