Seamos faros de luz

Un grupo de cien señoras, procedentes de Chihuahua, Tuxtla Gutiérrez, Ciudad de México, San Luis Potosí, Tepatitlán y Guadalajara, se reunieron en Santa María del Lago en Chapala, para participar en el  seminario: Mujer… ¡Feliz de ser mujer!

El objetivo  fue despertar conciencias,  resaltar valores, principios y creencias para actuar en consecuencia con un plan de vida concreto acorde a las exigencias del entorno actual. Las conferencias fueron impartidas por la Mtra. Elena Barrero, la Lic. Maru Cárdenas, el P. Pedro Castañera, L.C. y Salvador Alva.

Los temas que se trataron durante el congreso fueron:

  • Las tres revoluciones que cambiaron a la mujer.
  • La banalización del amor, ¿qué tan superficial vivo?
  • Volver a encontrar la alegría en el amor.
  • Modern Family. ¿Qué tipo de familia quieres construir?
  • ¿Todos los hombres son iguales?
  • Tu vida, tu mujer y tu negocio.
  • Alcanzar el éxito y la felicidad por medio de un plan de vida concreto.

Además de las conferencias, las participantes fueron atendidas espiritualmente por los sacerdotes: Miguel Viso, L.C., Antonio León, L.C., el P. Pedro Castañera, L.C. y las consagradas: Patricia Soto, Rosa del Carmen Menchuca y Paola Rojas.

Durante el seminario se llevó a cabo una hora de adoración a la orilla del lago, una noche de luz y canto y una emotiva tertulia. Se vivió un ambiente de familia donde se compartieron momentos de sana diversión y  se profundizó sobre  el valor de ser mujer.

Las participantes regresaron a sus ciudades de origen con el compromiso de seguir formándose para ser “faros de luz” y con su testimonio guiar a las generaciones más jóvenes.

Una de las participantes dijo llevarse en el corazón la certeza de que es posible formarse y conocer más a Dios en medio de un ambiente familiar y dentro de un contexto muy profesional.

“Agradezco la realización de este congreso, nos permitió  hacer un alto en el camino y buscar las herramientas para rediseñar nuestra vida, para ser mejores mujeres y tener mejores familias”, comentó otra de las asistentes.

Instituto Cumbres San Javier, anfitrión del MUN 2017

Alemania, Qatar y Emiratos Árabes Unidos consiguen el campeonato.

El pasado 22 de febrero se llevó a cabo el MUN 2017, en donde el Instituto Cumbres San Javier fue digno anfitrión de este magno evento.

El MUN tiene como objetivo que los estudiantes tengan la oportunidad de representar a un país y así mismo debatir en temas de política, sociedad y cultura, para que puedan establecer diferentes puntos de vista en base al tema global que se discute y generar la resolución a la problemática.

El Colegio Everest Zacatecas, el Instituto Andes y del Bosque San Luis, el Instituto Cumbres Alpes Aguascalientes, el Instituto Alpes San Javier y el Instituto Cumbres San Javier fueron participes del MUN 2017, donde el tema a debatir fue: The responsability of the states upon violations and abuses of immigrants´ Human Rights.

Los ganadores en esta edición fueron el Instituto Alpes San Javier obteniendo el 1er y 3er lugar, mientras que el 2do lugar fue para el Instituto Andes San Luis Potosí.

¡Felicitamos a todos los Colegios de la Red Semper Altius por su digna y brillante participación en el MUN 2017!

 

Preparación y perseverancia, herramientas para alcanzar las metas de vida

Congreso de Jóvenes en Nuevo Laredo

Por cuarto año consecutivo, los estudiantes del Instituto Irlandés de Nuevo Laredo organizaron el congreso de jóvenes IUVE, bajo el lema: “Mereces lo que Sueñas”, llevado a cabo en las instalaciones del Teatro Principal del Centro Cultural de Nuevo Laredo los días 9 y 10 de marzo.

La finalidad de IUVE es  cambiar el mundo a través de la promoción y la defensa de la dignidad de todas las personas,  la ayuda a los más necesitados y de la promoción de valores humanos entre los jóvenes universitarios.

En esta actividad participaron estudiantes de instituciones educativas tanto privadas como públicas, teniendo este año como meta compartir experiencias de éxito enfocadas al liderazgo en sus diferentes ámbitos.

Durante el congreso estuvieron presentes cinco conferencistas: Yordi Rosado, Jesús “Chucho “Ramírez, Jorge “El Travieso” Arce, Daniel Habif y Ramón de la Peña, quienes buscan empoderar a la juventud de Nuevo Laredo dando testimonio de que la preparación y perseverancia son herramientas importantes para alcanzar las metas en la vida.

La organización estuvo a cargo de estudiantes de la preparatoria del Colegio Irlandés quienes buscan impulsar a los jóvenes con valores y liderazgo para que luchen por sus sueños. Como staff del evento participaron un total de 50 jóvenes de diversas preparatorias de Nuevo Laredo

Paola Flores Chávez, alumna del Colegio de Bachilleres de Tamaulipas (Cobat), comentó que desde el inicio del congreso pudo percibir cómo este tipo de conferencias motivacionales les pueden ayudar a los jóvenes, , ya que a través de las experiencias de vida de los ponentes, ellos pueden tomar ideas, pero sobre todo motivarse a luchar por lo que desean en la vida.

“La primera conferencia la  dio Chucho Ramírez, el cual nos compartió que todo es posible si cambiamos nuestra mentalidad, pues ahí radica el verdadero cambio. Espero que muchos de los que estamos participando en este congreso se atrevan a darle un giro a su forma de pensar para luchar por sus sueños”, dijo.

Para Daniela González Elizondo, del Colegio Irlandés, el tener la oportunidad de participar en este congreso ha sido una experiencia muy gratificante e interesante, , para ella, el testimonio del ex técnico de la selección mexicana, le permitió  aprender que aunque las personas no crean en ella y exista confianza en uno mismo, se pueden lograr grandes cosas.

“Con esta platica de Jesús Ramírez me dan ganas de cumplir mis sueños y seguir adelante con lo que yo me propongo, espero deje un gran impacto en nuestras vidas para poder seguir su ejemplo”, expresó.

¡Vencemos por Aquél que nos ama!

Del 23 al 26 de febrero se llevó a cabo la XXII edición de la Copa Faro Giro Monterrey en la canchas de la UDEM (Universidad de Monterrey).

Participaron más de 1750 jóvenes provenientes de Aguascalientes, Saltillo, Hermosillo, Monclova, Torreón, Nuevo Laredo, San Luis Potosí, Zacatecas, Guadalajara, Monterrey.

La Copa Faro Giro es una oportunidad para vivir los valores cristianos que son propios de los adolescentes del Club Faro y Club Giro, tales como la caridad, el respeto, el espíritu deportivo, la amistad y el trabajo en equipo.

La inauguración inició con un animado baile. El P. Carlos Gallegos dio la bienvenida a todos los participantes en nombre de todo el staff de los legionarios de Cristo, de las consagradas del Regnum Chrsiti y de los miembros del Regnum Chrsiti que apoyan en todas las actividades del Club Faro y del Club Giro.

“Es para nosotros un honor muy grande recibirlos y me he puesto a pensar que es lo que hace grande y especial la Copa Faro Giro, eres tú, tú cuando tu corazón vibra con el corazón de Cristo, cuando tú te dejas guiar en tu corazón por esa gran ilusión por ganarte a ti mismo el cielo haciendo bien las cosas aquí en la tierra, me da mucho gusto que cada uno que ustedes quiera participar con mucho entusiasmo”.

Agregó: “agradezco a todos los papás y mamás que hacen posible que sus hijos participen en este evento ya que sin ustedes ellos no estarían aquí”.

En la mesa de honor estuvieron presentes Racine Silva, consagrada del Regnum Christi y directora del Club Faro, el P. Carlos Gallego L.C. director del Club Faro y el P. Paul Lara L.C. director territorial de Monterrey.

Por su parte, Racine Silva, invitó a todos los participantes a consagrarse a la Virgen María: “En el ECyD sabemos que tenemos a alguien más que es la Virgen María, ella nos va acompañar en estos días y a ella queremos consagrarle esta Copa.”

El P. Paul Lara, L.C. invitó a todos los participantes a vivir la Copa con gran alegría y entusiasmo, impartió la bendición para que la Copa Faro Giro quedara inaugurada y les dijo: “Cuando uno recibe la bendición es del mismo Jesús”.

Como parte de la inauguración también se realizó una ceremonia de honores a la bandera dirigida por la escolta y banda de guerra de la policía municipal.

La Copa Faro Giro, se caracteriza por promover valores y virtudes no solo entre los participantes, sino tambén entre las familias, entrenadores y toda la comunidad. Dado que Cristo es por aquél que vencen los adolescentes del ECyD y en Él ponen sus esfuerzos e intenciones, a lo largo de los tres días se impartió la confesión y se realizaron varias celebraciones eucarísticas.

La ceremonia de clausura se llevó a cabo el domingo 26 en un ambiente de alegría y fraternidad. En esta XXII edición de la Copa Faro Giro los merecedores de la Copa Faro fue la delegación de niños de la localidad de Nuevo Laredo y la Copa Giro la obtuvo la delegación de niñas de la localidad de Torreón.

“Representa un gran orgullo tener este reconocimiento, pues es el fruto del esfuerzo de los seglares que están al frente de estos clubes, pues en Nuevo Laredo no hay presencia constante de legionarios, consagrados y consagradas” expresó Alejandro Lara, laico consagrado del Regnum Christi.

“La Copa Faro Giro ha dejado una marca en mi vida. El poder convivir, sacrificar, jugar y divertirme,  sin olvidar que todo lo que hacemos  es por Jesús. En lo personal, es una experiencia que todo joven debería vivir, ya que cambia tu vida poco a poco. Hace que veas el mundo con nuevos ojos, hace que todo lo que vives tenga un significado. La felicidad de ganar deja de ser momentánea y comienza a ser algo más, ya que no es solamente gracias a uno sino gracias a la ayuda de Jesús. En lo personal agradezco a todos los que me dieron la oportunidad de poder vivir esta experiencia que no cambiaría por nada del mundo”. Samantha Serna de Torreón.

“Lo que dejó la Copa en mi vida es que la amistad es una de las cosas más importantes y en ese ambiente es donde puedes encontrar verdaderas amistades que duran para toda la vida. Muchas veces juzgamos a las personas sin verdaderamente conocerlas; yo en lo personal no me llevaba tanto con las personas con las que iba, pero al terminar el viaje me la pase increíble y creo que llegamos a tener una conexión, pues nos dimos cuenta que tenemos mucho en común. Mi vida espiritual tal vez no era perfecta, pero me conformaba con ella y al terminar el viaje me di cuenta que podía llegar a mejorar en varios aspectos. Es un ambiente que en muchos lugares no encuentras y es por eso que para mí fue tan increíble asistir a la Copa Faro Giro”. Ana María Alonso de Torreón.

Pueden consultar la galería fotográfica en:

www.facebook.com/copafarogiro

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2017

La Palabra es un don. El otro es un don

Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma es un nuevo comienzo, un camino que nos lleva a un destino seguro: la Pascua de Resurrección, la victoria de Cristo sobre la muerte. Y en este tiempo recibimos siempre una fuerte llamada a la conversión: el cristiano está llamado a volver a Dios «de todo corazón» (Jl 2,12), a no contentarse con una vida mediocre, sino a crecer en la amistad con el Señor. Jesús es el amigo fiel que nunca nos abandona, porque incluso cuando pecamos espera pacientemente que volvamos a él y, con esta espera, manifiesta su voluntad de perdonar (cf. Homilía, 8 enero 2016).

La Cuaresma es un tiempo propicio para intensificar la vida del espíritu a través de los medios santos que la Iglesia nos ofrece: el ayuno, la oración y la limosna. En la base de todo está la Palabra de Dios, que en este tiempo se nos invita a escuchar y a meditar con mayor frecuencia. En concreto, quisiera centrarme aquí en la parábola del hombre rico y el pobre Lázaro (cf. Lc 16,19-31). Dejémonos guiar por este relato tan significativo, que nos da la clave para entender cómo hemos de comportarnos para alcanzar la verdadera felicidad y la vida eterna, exhortándonos a una sincera conversión.

  1. El otro es un don

La parábola comienza presentando a los dos personajes principales, pero el pobre es el que viene descrito con más detalle: él se encuentra en una situación desesperada y no tiene fuerza ni para levantarse, está echado a la puerta del rico y come las migajas que caen de su mesa, tiene llagas por todo el cuerpo y los perros vienen a lamérselas (cf. vv. 20-21). El cuadro es sombrío, y el hombre degradado y humillado.

La escena resulta aún más dramática si consideramos que el pobre se llama Lázaro: un nombre repleto de promesas, que significa literalmente «Dios ayuda». Este no es un personaje anónimo, tiene rasgos precisos y se presenta como alguien con una historia personal. Mientras que para el rico es como si fuera invisible, para nosotros es alguien conocido y casi familiar, tiene un rostro; y, como tal, es un don, un tesoro de valor incalculable, un ser querido, amado, recordado por Dios, aunque su condición concreta sea la de un desecho humano (cf. Homilía, 8 enero 2016).

Lázaro nos enseña que el otro es un don. La justa relación con las personas consiste en reconocer con gratitud su valor. Incluso el pobre en la puerta del rico, no es una carga molesta, sino una llamada a convertirse y a cambiar de vida. La primera invitación que nos hace esta parábola es la de abrir la puerta de nuestro corazón al otro, porque cada persona es un don, sea vecino nuestro o un pobre desconocido. La Cuaresma es un tiempo propicio para abrir la puerta a cualquier necesitado y reconocer en él o en ella el rostro de Cristo. Cada uno de nosotros los encontramos en nuestro camino. Cada vida que encontramos es un don y merece acogida, respeto y amor. La Palabra de Dios nos ayuda a abrir los ojos para acoger la vida y amarla, sobre todo cuando es débil. Pero para hacer esto hay que tomar en serio también lo que el Evangelio nos revela acerca del hombre rico.

  1. El pecado nos ciega

La parábola es despiadada al mostrar las contradicciones en las que se encuentra el rico (cf. v. 19). Este personaje, al contrario que el pobre Lázaro, no tiene un nombre, se le califica sólo como «rico». Su opulencia se manifiesta en la ropa que viste, de un lujo exagerado. La púrpura, en efecto, era muy valiosa, más que la plata y el oro, y por eso estaba reservada a las divinidades (cf. Jr 10,9) y a los reyes (cf. Jc 8,26). La tela era de un lino especial que contribuía a dar al aspecto un carácter casi sagrado. Por tanto, la riqueza de este hombre es excesiva, también porque la exhibía de manera habitual todos los días: «Banqueteaba espléndidamente cada día» (v. 19). En él se vislumbra de forma patente la corrupción del pecado, que se realiza en tres momentos sucesivos: el amor al dinero, la vanidad y la soberbia (cf. Homilía, 20 septiembre 2013).

El apóstol Pablo dice que «la codicia es la raíz de todos los males» (1 Tm 6,10). Esta es la causa principal de la corrupción y fuente de envidias, pleitos y recelos. El dinero puede llegar a dominarnos hasta convertirse en un ídolo tiránico (cf. Exh. ap. Evangelii gaudium, 55). En lugar de ser un instrumento a nuestro servicio para hacer el bien y ejercer la solidaridad con los demás, el dinero puede someternos, a nosotros y a todo el mundo, a una lógica egoísta que no deja lugar al amor e impide la paz.

La parábola nos muestra cómo la codicia del rico lo hace vanidoso. Su personalidad se desarrolla en la apariencia, en hacer ver a los demás lo que él se puede permitir. Pero la apariencia esconde un vacío interior. Su vida está prisionera de la exterioridad, de la dimensión más superficial y efímera de la existencia (cf. ibíd., 62).

El peldaño más bajo de esta decadencia moral es la soberbia. El hombre rico se viste como si fuera un rey, simula las maneras de un dios, olvidando que es simplemente un mortal. Para el hombre corrompido por el amor a las riquezas, no existe otra cosa que el propio yo, y por eso las personas que están a su alrededor no merecen su atención. El fruto del apego al dinero es una especie de ceguera: el rico no ve al pobre hambriento, llagado y postrado en su humillación.

Cuando miramos a este personaje, se entiende por qué el Evangelio condena con tanta claridad el amor al dinero: «Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero» (Mt 6,24).

  1. La Palabra es un don

El Evangelio del rico y el pobre Lázaro nos ayuda a prepararnos bien para la Pascua que se acerca. La liturgia del Miércoles de Ceniza nos invita a vivir una experiencia semejante a la que el rico ha vivido de manera muy dramática. El sacerdote, mientras impone la ceniza en la cabeza, dice las siguientes palabras: «Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás». El rico y el pobre, en efecto, mueren, y la parte principal de la parábola se desarrolla en el más allá. Los dos personajes descubren de repente que «sin nada vinimos al mundo, y sin nada nos iremos de él» (1 Tm 6,7).

También nuestra mirada se dirige al más allá, donde el rico mantiene un diálogo con Abraham, al que llama «padre» (Lc 16,24.27), demostrando que pertenece al pueblo de Dios. Este aspecto hace que su vida sea todavía más contradictoria, ya que hasta ahora no se había dicho nada de su relación con Dios. En efecto, en su vida no había lugar para Dios, siendo él mismo su único dios.

El rico sólo reconoce a Lázaro en medio de los tormentos de la otra vida, y quiere que sea el pobre quien le alivie su sufrimiento con un poco de agua. Los gestos que se piden a Lázaro son semejantes a los que el rico hubiera tenido que hacer y nunca realizó. Abraham, sin embargo, le explica: «Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces» (v. 25). En el más allá se restablece una cierta equidad y los males de la vida se equilibran con los bienes.

La parábola se prolonga, y de esta manera su mensaje se dirige a todos los cristianos. En efecto, el rico, cuyos hermanos todavía viven, pide a Abraham que les envíe a Lázaro para advertirles; pero Abraham le responde: «Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen» (v. 29). Y, frente a la objeción del rico, añade: «Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto» (v. 31).

De esta manera se descubre el verdadero problema del rico: la raíz de sus males está en no prestar oído a la Palabra de Dios; esto es lo que le llevó a no amar ya a Dios y por tanto a despreciar al prójimo. La Palabra de Dios es una fuerza viva, capaz de suscitar la conversión del corazón de los hombres y orientar nuevamente a Dios. Cerrar el corazón al don de Dios que habla tiene como efecto cerrar el corazón al don del hermano.

Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma es el tiempo propicio para renovarse en el encuentro con Cristo vivo en su Palabra, en los sacramentos y en el prójimo. El Señor ―que en los cuarenta días que pasó en el desierto venció los engaños del Tentador― nos muestra el camino a seguir. Que el Espíritu Santo nos guíe a realizar un verdadero camino de conversión, para redescubrir el don de la Palabra de Dios, ser purificados del pecado que nos ciega y servir a Cristo presente en los hermanos necesitados. Animo a todos los fieles a que manifiesten también esta renovación espiritual participando en las campañas de Cuaresma que muchas organizaciones de la Iglesia promueven en distintas partes del mundo para que aumente la cultura del encuentro en la única familia humana. Oremos unos por otros para que, participando de la victoria de Cristo, sepamos abrir nuestras puertas a los débiles y a los pobres. Entonces viviremos y daremos un testimonio pleno de la alegría de la Pascua.

Vaticano, 18 de octubre de 2016

Fiesta de san Lucas Evangelista.

Carta del P. Eduardo Robles Gil, L.C. a los miembros del Regnum Christi con motivo de la Cuaresma

¡Venga tu Reino!

 

1 de marzo de 2017

Miércoles de ceniza

A los miembros del Regnum Christi

Muy queridos amigos en Cristo:

Hoy iniciamos con toda la Iglesia el itinerario cuaresmal, que es un momento especialmente apto para la conversión personal al Evangelio, que se expresa de manera particular a través de la práctica de la oración, el ayuno y la limosna. Como es tradición en el Regnum Christi, quiero hacerme presente entre ustedes para compartirles algunas reflexiones que los puedan acompañar durante este tiempo de gracia y de salvación que Dios, en su Providencia, nos regala.

Este año la liturgia dominical de cuaresma nos invita, de modo especial, a redescubrir el don del bautismo por el que hemos sido injertados en Cristo, la vid verdadera, y hemos sido iluminados con su luz. Quiero fijarme en esta carta en el pasaje del ciego de nacimiento que se proclamará el IV domingo de cuaresma (Jn 9, 1-41). No pretendo agotar la riqueza de este pasaje, sino más bien invitarlos al diálogo con el Señor a la luz de su Palabra.

En su evangelio, san Juan presenta a Jesucristo como la luz que ha venido a este mundo (Jn 1, 9), luz que brilla en las tinieblas (Jn 1, 5) y nos capacita para ver todo como Dios lo ve. Jesús, cura al ciego y lo hace capaz de apreciar la belleza que hay en el mundo, la variedad de colores, de reconocer la diversidad que se da en el rostro de cada persona y de leer las emociones que se dejan entrever por nuestros ojos.  Y qué duda cabe de que todos nosotros tenemos necesidad de ser iluminados por Cristo, de pedirle que nos abra los ojos con la luz de la fe, para poder descubrir su presencia dentro de nosotros, en nuestros prójimos y en cada día de nuestra historia (cf. Jn 14, 20; Mt 25, 40; Mt 28, 20).

El ciego se fía de Cristo que lo envía a lavarse a la piscina de Siloé. Hace lo que Jesús le dice, se lava, y regresa viendo, hasta poder reconocer en aquel que lo ha curado al Salvador del mundo. Así también nos invita Jesús a cada uno de nosotros a fiarnos de su Palabra, de sus criterios evangélicos, de su amor y de su misericordia para poder ver la realidad con sus ojos y con su corazón.

Al final del evangelio de Juan, nos encontramos con un pasaje conmovedor en el que hay un eco de la curación del ciego de nacimiento, porque se le abren los ojos al discípulo amado (Jn 21, 1-14). El Señor resucitado está a la orilla del lago y pregunta a los discípulos si han pescado algo. Los invita a echar las redes a la derecha. Y de pronto, viendo solamente a un hombre misterioso que hace la pregunta típica que se hace a cualquier pescador, Juan exclama: «¡Es el Señor!» (Jn 21, 7). ¿Qué es lo que le permite a Juan ver más allá de las apariencias y de lo ordinario? Sin duda es la luz de la fe. Esta fe se convierte en caridad, en un deseo de compartir con los demás lo que ha visto, lo que ha experimentado (cf 1Jn 1, 1-3). El Espíritu Santo aprovecha este gesto aparentemente insignificante de Juan para tocar el corazón de Pedro, que se lanza al agua para llegar lo antes posible hasta Jesús.

En el trato cotidiano con Jesús podemos aprender a ver más profundamente la realidad, a descubrir la presencia misteriosa de Dios que se esconde dentro de cada acontecimiento y de cada persona. Cuando buscamos su rostro, aprendemos a reconocer a Jesús que se identifica con cada uno de nuestros hermanos, especialmente los más necesitados. Para un miembro del Regnum Christi, como para cualquier cristiano, esta experiencia de Jesús no puede ser algo que guarde solamente para sí. La caridad lo impulsa a compartirlo, a irradiar a Cristo, porque es siempre un apóstol.

En esta cuaresma, conviene que pidamos al Espíritu Santo que nos ilumine para que no nos conformemos con una serie de prácticas externas, sacrificios y propósitos, que pueden ser muy buenos, pero que corren el riesgo de no tocar el corazón ni cambiar la vida. Deseamos, más bien, que Él nos abra los ojos para que podamos penetrar con la mirada del Amor y descubrir así a Dios actuando en nuestras vidas. Queremos que, por la fe, vayamos traspasando la corteza de las apariencias y de las máscaras que a veces usamos, en ocasiones voluntariamente y en otras de manera inconsciente, para reconocer a Cristo que vive en nosotros y también en nuestros hermanos: tanto en quienes nos resultan simpáticos como en quienes nos molestan o nos hieren.

Solamente con una mirada de fe y de amor como la de Cristo, que es un don que viene de lo alto, podremos amar a Cristo en nuestros prójimos y redescubrir que también nosotros somos hijos incondicionalmente amados. Acerquémonos a Cristo en estas semanas de cuaresma con la confianza del ciego de nacimiento y pidámosle que unja nuestros ojos, que nos lave con su Palabra y con los sacramentos, de manera que Él sea nuestra luz y que así nosotros podamos ser luz del mundo. Pidamos la gracia de ver a Dios presente y actuando en la Iglesia y en tantas personas que nos rodean para amarlo y servirlo a Él en ellas. Ojalá que esta cuaresma podamos ver en cada persona un regalo que Dios nos hace, pues en ella podemos ver a Cristo que nos habla, nos ama y nos invita a vivir como hombres y mujeres nuevos.

Les adjunto también el mensaje del Papa Francisco para esta cuaresma. Seguramente les dará luz para este período y puede ser un buen tema para reflexionar en familia y en sus equipos.

Pidamos por todo el Movimiento para que el Señor nos conceda una mirada nueva, llena de fe y de caridad, para descubrir y hacer brillar su presencia constante y misericordiosa en el mundo. Que la Virgen María, Reina de los apóstoles, nos alcance a esta gracia para toda la familia del Regnum Christi.

Su hermano en Cristo,

Eduardo Robles-Gil, L.C.